Libres de condenación en Cristo
“Por lo tanto, YA NO HAY NINGUNA CONDENACIÓN PARA LOS QUE ESTÁN EN CRISTO JESÚS” (NVI)
“NINGUNA CONDENA, POR TANTO, PESA YA SOBRE LOS QUE PERTENECEN A CRISTO JESÚS” (BLPH)
“Por lo tanto, YA NO HAY CONDENACIÓN PARA LOS QUE PERTENECEN A CRISTO JESÚS” (NTV)
¿Cómo enfrentas las situaciones de la vida? ¿Solo consideras los síntomas y/o reacciones externas y dejas de lado lo que origina el problema?
Cuando encuentras una planta que está en malas condiciones y tiene sus hojas marchitas, ¿no sería poco sabio enfocarse solo en las hojas? ¿No sería mejor conocer qué pasa con la raíz?
Del mismo modo, cuando las "hojas" de la enfermedad, la pobreza o algunos hábitos destructivos empiezan a brotar en tu vida, lo que necesitas saber es cuál es la raíz del problema.
La Palabra de Dios nos muestra que la condenación y la culpabilidad causan una serie de problemas, y al mismo tiempo nos paralizan de tal manera que no podemos aplicar las soluciones que corresponden. La condenación da lugar al temor, y el temor nos da una visión equivocada de quién es nuestro Padre Dios y de nosotros mismos.
Esto es lo que le sucedió a Adán. Dios venía, como de costumbre, a tener comunión con el hombre, pero debido a su pecado, Adán le respondió: "Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. "(Génesis 3:10)
¿Qué es lo que sintió Adán? ¿Miedo de Dios? Pero, ¿qué es lo que provocó que Adán tenga ese repentino temor? Él se dio cuenta que estaba desnudo, él supo que había pecado contra Dios. Esto es lo que vemos en Romanos 3:23, “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”
Adán se sintió tan avergonzado y condenado que creyó que lo mejor que podía hacer era esconderse de Dios. Pero, Dios le preguntó: "¿QUIÉN TE DIJO QUE ESTABAS DESNUDO?" (Génesis 3:11)
No había nadie más en el jardín aparte de Adán y Eva, entonces, ¿quién fue el que le enseñó eso? ¿Qué personaje estaba detrás de todo esto que aún lo conducía a “cubrirse” basado en sus propias obras y esfuerzos personales?
La condenación siempre ha enfatizado los “síntomas” producidos por las fallas que hayas cometido; aún más, es lo que te ha hecho ver que nadie te ama ni te acepta, y ha provocado que te rindas y te lleva a que tú mismo trates de resolver los problemas que surgen en tu vida.
Aunque parezca controversial, la condenación y el temor pueden ser “factores de cambio”, pero ninguno de esos “cambios” procede de Dios ni resolverá tus problemas. Serán “soluciones” temporales y a corto plazo, y podrán aún hacerte ver “obediente y sumiso”; pero lo harás sin considerar la provisión de Dios, sino que serás llevado a “hacer” tus propias obras que serían obras inspiradas por el temor.
Lo que todos necesitamos saber es que en la cruz del Calvario, Dios tomó todos nuestros pecados, los puso en Cristo Jesús y satisfizo Sus justas demandas al punto que Jesús mismo exclamó: "Consumado es"
Todos tus pecados han sido completamente cancelados en Cristo, Él fue condenado en tu lugar. La raíz de todos tus problemas ha sido quitada de ti. Esto significa que el diablo no tiene ningún poder para llevar tu vida al fracaso, pues la sangre de Cristo Jesús te limpió e hizo libre una vez y para siempre.
Recuerda, “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5:21) La obra de Cristo Jesús ha sido aplicado a tu vida, has sido hecho la justicia de Dios en Él, entonces, ya no hay condenación para los que están en Cristo.
Conoce más de la justificación en Cristo,
desarrolla una conciencia de justicia en Él.
¡No hay condenación para los que estamos en Cristo!